La Controversia del Cálculo: Newton vs Leibniz

Decimocuarto programa de #Raizde5 disponible online:

“Si he logrado más allá que otros hombres es porque he estado sobre hombros de gigantes.”
Isaac Newton (1643-1727)

“Llegará un momento en que dos filósofos se pongan a discutir y se digan: calculemos.”
Gottfried Leibniz (1646-1716)

Uno de ellos murió practicamente solo y a su funeral no fue más que su mayordomo, el otro fue enterrado como un rey en la Abadía de Westminster. ¿Adivináis cada cuál?

Si hablamos de Cálculo tenemos que mencionar a Gottfried Leibniz e Isaac Newton, en ese orden. A Leibniz le debemos la nomenclatura de casi todo el Análisis que vemos en la etapa Secundaria, el matemático alemán puso un alfabeto al mundo del estudio de funciones. Newton coincidió en tiempo y, por tanto, en algunos avances con Leibniz, pero siendo un científico que estaría en el Top 3 de los científicos de la Historia, no le daremos el trono del cálculo. Newton, además de hacerle la vida muy difícil a Leibniz, publicó su obra Principia, el 5 de julio de 1687, un punto de inflexión en la historia de la ciencia, y rivalizó por el trono del cálculo matemático. Newton alegaba que algunos de los métodos que proponía Leibniz los conocía y enseñaba anteriormente, sin haberlos publicado. Tuvieron una gran rivalidad que podría como el Madrid-Barça de final de siglo XVII, una guerra científica conocida como “la Controversia del Cálculo”. Lo cierto es que Leibniz creó antes que nadie una notación formal de lo que llamaríamos funciones, derivadas, límites, sumatorios, integrales, etc. en la obra Calculus (1684). Desde ese año, su relación con Newton y todas las relaciones en general no volvieron a ser iguales.

Leibniz fue el primero en formalizar la notación sobre derivadas, integrales, sumatorios, y publicó métodos que usamos hasta la saciedad. Por ejemplo, el método de integración por partes es famoso por su mnemotecnia: “un día vi una vaca vestida de uniforme”.

El alemán fue el primero, con su obra Calculus (1684), pero Sir Isaac Newton no estaba conforme con dicho hallazgo. Newton, y sus fieles pupilos, reclamaban que lo que Leibniz proponía había sido estudiado anteriormente por los ingleses. Newton y Leibniz fueron protagonistas de unos de los litigios más lamentables en la historia de las Matemáticas: la paternidad del cálculo. Se acusaron de plagio, se descalificaron, hasta se fracturaron las relaciones de las matemáticas británicas con el continente, y aquello duraría casi dos siglos. Ambos rivalizaron por la autoría, pero hay que decir que uno tenía una gran ventaja. Newton tenía un gran prestigio, y un gran posicionamiento académico y político, y lo aprovechó para castigar a sus rivales. Leibniz sufrió las consecuencias de ese poder, y no tuvo un reconocimiento en su época. Newton fue enterrado en la Abadía de Westminster, como los reyes. Sin embargo, Leibniz murió sólo y abandonado por todos, con un entierro al que sólo fue su criado, en Hannover. Pero el tiempo no entiende de poderes, es inquebrantable. Hoy los dos comparten por igual la gloria de ser los padres del Cálculo. Hasta hay dos cráteres en la Luna que llevan sus nombres, eso sí, lo suficientemente alejados.

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Hemos lanzado una votación en las redes:

  • Isaac Newton: 46 votos
  • Gottfried Leibniz: 50 votos

Así que, podemos decir, que el tiempo hizo justicia con el alemán y ahora se le reconoce su gran labor y su gran legado.

Traemos las secciones:

  • Cita cinematográfica, por Adrián GC, de 21 Black Jack (2008).
  • “Están en todas partes”, por Javier Santaolalla.
  • Consultorio matemático. Telegram: t.me/raizde5 / Mensaje en #Raizde5
  • “Latidos de Historia”, por Antonio Pérez Sanz, contado por Raquel M. Alonso.

“Cálculo Infinitesimalísimo”, por Chor-bo.

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