¡Al fin! Que dirían algunos. ¡Jaque al rey! Que dirían otros. ¿Ése quién es? que dicen casi todos…

Andres Wiles es un matemático vivo, que ya es mucho (la mayoría están muertos), y lo buscas en Google y sale contento, que ya es demasié… Pero no sólo eso, fue el que en 1995 demostró el Último Teorema de Fermat, cerrando así casi 300 años de laborioso trabajo en investigación matemática, y una de los mayores retos de la historia de los teoremas. Ya en 1993 anunció una demostración, pero como ocurre en la vida, a veces parece que sí pero no… La demostración tenía un fallo, y Wiles se encerró 2 años y pico y con la ayuda de su ex doctorando Richard Taylor publicaron en Annals of mathematics el artículo definitivo (Wiles, Andrew. Modular elliptic curves and Fermat’s last theorem. Ann. of Math. (2) 141 (1995), no. 3, 443–551.).

¡Mirad qué contento, copón!

El Teorema de Fermat se caracteriza con ser el Teorema de los más sencillos de enunciar y más complicados de demostrar de la historia. Se basa en el Teorema de Pitágoras, donde sumas de catetos al cuadrado hacen hipotenusas al cuadrado en triángulos rectángulos. No confundir con el Teorema de Telecinco, donde catetos cuadrados hacen tronistas… Esto con número enteros se llaman ternas pitagóricas, tres números enteros que encajan en el Teorema de Pitágoras. (3,4,5) es el ejemplo básico, porque 32+42=52. Así podemos sacar infinitas ternas. Pero con otro exponente superior, con potencias mayores que 2, ya no hay NI UN SOLO EJEMPLO de 3 números enteros así.

Esto lo conjeturó Fermat en el margen de un libro. Y Andrew Wiles lo demostró 300 años después. Porque las mates no entienden de edad. Fermat y Andrew Wiles son como el Alfonso Díez y la Duquesa de Alba de las matemáticas. Y será así para toda la vida.

Ya está, así de simple. Pero, ¿para qué vale? Pues es bonito en sí mismo, como un cuadro, pero utilidad no tiene de forma directa… Aunque como aquella peli de contenido llamadlo X decía “Fue a por trabajo y le comieron lo de…”, es decir, a veces es en el camino donde te encuentras el propio tesoro. Y es que fue intentando demostrar esta Conjetura (antes de ser Teorema) como nacieron otras teorías, como la Teoría de Códigos, la Criptología, sin las que no tendríamos un MP3, una tarjeta de crédito de estos Franciscas, opacas, o yo qué sé…

Y es que ya lo decía John Lennon:
“La vida es aquello que ocurre mientras sale otra temporada de Juego de Tronos”.

¡Enhorabuena Andrew! Os dejo con el monólogo que encontré por el camino y que resulta que fue un tesoro y un punto de inflexión en mi vida. El monólogo con canción sobre Fermat, que era un buen muchacho, en la Semifinal de Barcelona (Teatre Poliorama) en Famelab 2014.

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